Ventajas y desventajas de ser madre a los 40 años

Lo bueno y lo malo de tener hijos tarde

Madre a los 40, empecemos por lo bueno

En este tema como en todos, cada persona es un mundo. Yo me baso en mi propia experiencia y seguramente no todas os sintáis identificadas, pero estoy segura de que otras muchas si lo haréis.

Una de las cosas buenas de tener a tu primer hijo con 43 años, es posiblemente, que es una experiencia que ya no contabas con vivir. Cuando descubres que estás embarazada y van pasando los meses, te preguntas continuamente ¿esto me está pasando a mí? Y sobre todo ¿cómo será el parto? ¿Cómo será mi hijo? ¿Le caeré bien? En fin, una serie de sensaciones bastante bonitas que nunca pensaste que llegarías a sentir.

Otra cosa buena es que te organizas mejor, porque tu vida más o menos, mejor o peor, ya está bastante asentada y solo tienes que hacerle un hueco al “nuevo” de la familia. Si como en mi caso, nunca se te había pasado por la cabeza ser madre, quizás esta parte se te dé un poco peor, pero vamos, que al final lo haces y además bastante bien, porque con más de 40 años, te sueles agobiar menos con las cosas o por lo menos te agobias con menos cosas que antes.

En todos los estudios que hablan sobre la maternidad a estas edades, se comenta que el tema económico es determinante, pero yo no estoy de acuerdo. Quizás hace años era así, pero hoy en día, tener esta edad no te garantiza una estabilidad económica y además, parece que estuviéramos limitando el tener hijos con un cierto nivel de ingresos.

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Los inconvenientes

Concebir de forma natural puede llevar más tiempo que cuando eres más joven y en ocasiones se hace realmente difícil, pero eso no quiere decir que sea imposible, mi caso es uno de muchísimos casos.

Aumenta el riesgo de tener un bebé con Síndrome de Down y otras anomalías, pero seguramente te recomendarán someterte a una amniocentesis, lo que te puede tranquilizar bastante.

La energía no es la misma, para qué nos vamos a engañar. Jugar con tu hijo puede llegar a ser agotador. Mientras ves a madres de 30 años o menos seguir y seguir el ritmo durante horas, tú estás ya que no puedes con el alma, por no hablar de cuando son bebés y tienes que levantarte por la noche cada tres horas, que crees que no vas a volver a poder dormir una noche completa jamás.

La sensación de tristeza te invade y empiezas a pensar lo bien que estabas antes, sin responsabilidades, con todo el día para ti, sin tener que tener un horario estricto y lo romántico que era todo con tu pareja. Ahora ya solo vives para el bebé, tu pareja de repente se ha convertido en el papá de la criatura y estás tan agotada, que los estragos que han provocado en tu cuerpo los 9 meses de embarazo, directamente, te dan lo mismo. La buena noticia es que todo eso pasa antes de lo que te imaginas, y aunque nada vuelve a ser igual que antes, ahora es mejor.

Si estás en plena expansión en tu carrera, un bebé es un inconveniente porque, créeme, no vas a tener tiempo para tu trabajo, ni para concentrarte, ni para tus proyectos… también pasa, date un año y estarás de nuevo en plena forma.

Yo ahora tengo 44 años y mi bebé 15 meses y estoy encantada de la vida. Después de muchas dudas y mucho renegar, tengo que decir que no me arrepiento de haber esperado tanto para ser madre.

¡Un abrazo!

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