Mamá autónoma y bebé

Mi bebé y yo trabajamos en casa

Valora esta página

CUIDAR A MI BEBÉ EN EL TRABAJO

Mamá autónoma y bebé¿Realmente es tan gratificante?

Yo, como muchas mujeres hoy en día, tengo la oficina en mi casa. Cuando me quedé embarazada, pensé que sería idílico poder cuidar de mi hijo yo misma, compaginando mi trabajo con los biberones, cambio de pañales, juegos y mimos, pero ahora, después de seis meses, me doy cuenta de lo sacrificado que es. Está claro que siempre deseamos lo que no tenemos, por eso, la gente te suele decir que tienes mucha suerte de poder trabajar desde casa y que conste que no me quejo, creo que es lo ideal y no lo cambiaría por trabajar fuera, pero aun así, quiero deciros que no todo es “ideal”.

Empecemos por la soledad

A no ser que tengas la malísima suerte de tener unos compañeros de trabajo insufribles y no llevarte bien con ninguno de ellos (esto es raro…) la soledad de trabajar como freelance puede llegar a quemarte un poco con el tiempo. Recuerdo todos mis trabajos por cuenta ajena y en todos ellos tuve mucha suerte con mis compañeros en general. Siempre hay alguien que no te cae muy bien o que directamente detestas, pero siempre se compensa con alguien encantador. Cuando llevas un tiempo como autónoma, te das cuenta de que te enrollas a hablar con cualquiera que te escuche, cualquier situación es buena para aprovechar, la cola de la pescadería, la panadería, el ascensor, una parada de bus… en fin, quien trabaja solo sabe a qué me refiero. Cuando tienes un bebé en casa, esta soledad desaparece, eso sí, aumenta significativamente el nivel de estrés… dos horas de trabajo se duplican instantáneamente.

PÍDELOS YA EN TU FARMACIA

PÍDELOS YA EN TU FARMACIA

La sociedad

En general, si trabajas desde casa, directamente “no trabajas”. Para el grueso de la sociedad, una persona que no tiene que salir de su casa para desarrollar su actividad profesional, o no trabaja o trabaja poco. Contra esto no hay que luchar, porque por mucho que intentes defenderte, no vas a conseguir nada. Como mucho, después de desgañitarte intentando explicar lo agotada que terminas todas las noches, conseguirás que te digan un: “bueno, vale, a lo mejor trabajas mucho… pero yo me cambiaba por ti ahora mismo”.  Otra cosa que le parece idílica a mucha gente, es el hecho de poder criar a tu hijo en casa, sin tener que llevarle a la guardería. ¡Error! entre los biberones, cambios de pañales y atenciones varias, tu jornada laboral pasa a ser continua y eterna y la mayoría de los días, dejas muchos temas pendientes para cuando se acuesta, con lo que lo más normal es seguir trabajando por la noche.

La realidad

No me tengo que levantar a las siete de al mañana, pero la mayoría de los días, sigo trabajando cuando el resto está tranquilamente en su sofá. No tengo que cumplir órdenes de un jefe, pero tampoco sé a ciencia cierta los ingresos que tendré en el mes. No gasto en gasolina, pero sí en calefacción y creedme, sale bastante más caro. No tengo que llevar a mi hijo a la guardería, pero convivir durante 24 horas con un bebé de meses, reduce tu vida social a mínimos. Voy a matizar: adoro a mi gordito y además es muy bueno, estoy encantada de la vida, pero ya te digo yo, que no todo es de color rosa.

¡Un abrazo!

1 comentario
  1. Cinthya
    Cinthya Dice:

    Qué razón tienes en todo! No tengo hijos pero no me hacen falta para saber el esfuerzo y sacrificio que conllevan. Y se te olvida mencionar que al trabajar en casa, llega un punto en el que ni te pintas el ojo…vamos, ¡que no te quitas el pijama en todo el día!
    Un fuerte abrazo.

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *