Diferentes tipos de parto

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TIPOS DE PARTO

El parto es el momento más esperado, y a la vez más temido, por cualquier mujer embarazada. Por fin nuestro bebé llegará al mundo pero ¿cuál es la mejor forma para hacerlo?

Aunque sin duda el parto natural hospitalario es la forma elegida para dar a luz por la mayoría de mujeres, existen otras opciones que tienen sus ventajas y desventajas. Antes de hablaros de ellas os recomendamos que, en cualquier caso, y en especial si sois madres primerizas, acudáis a clases de preparación al parto, ya que en ellas os informarán detalladamente sobre el proceso, las fases del parto y demás, haciendo disminuir vuestra ansiedad, y ayudándoos a tomar la mejor decisión.

Parto Natural Hospitalario

Tipos de partoEl más común y probablemente el más seguro, tanto para el recién nacido como para la madre, ya que en un hospital cuentan con todos los medios para prevenir o resolver posibles complicaciones que puedan surgir durante el parto.

Dependiendo del hospital existen diferentes opciones, por lo que os aconsejamos que penséis en un “Plan de parto” y os aseguréis de que en el Centro al que acudiréis puedan cumplir vuestras preferencias sobre:

1. Presencia de un acompañante durante el parto: Es posible en casi todos los centros hospitalarios, pero conviene asegurarse.

2. Elección de postura: Cerciorarse de si será posible adaptar la postura que os resulte más cómoda para el parto (cuclillas, de rodillas…) o si es obligatorio permanecer en la camilla en la postura que os indique el personal médico.

3. Monitorización y exploraciones: Si creemos que éstas no serán necesarias mientras el parto transcurra con normalidad.

4. Mitigación del dolor: La epidural es siempre voluntaria, y ayuda a la mujer en el trabajo pre parto, mitigando el dolor. En cualquier caso, si queréis beneficiaros de otras técnicas como los masajes, la música relajante o los métodos de calor y frío, deberéis informaros antes.

5. Episiotomía: Si queréis que se realice sólo en caso de ser estrictamente necesario, pues puede causar molestias en la futura mamá.

6. Medicación: Podéis pedir que la medicación, incluyendo la oxitocina, para acelerar las contracciones, sólo sea administrada con vuestro consentimiento.

7. Rooming-in: Si preferís que el bebé esté en vuestra habitación en todo momento, ya que en muchos hospitales los recién nacidos pasan la noche en el Nido.

8. Lactancia materna: Si no queréis dar el pecho, debéis decirlo con antelación, pues en muchos hospitales tratan de que el recién nacido reconozca el pecho de la madre al mismo nacer. También si queréis una lactancia materna exclusiva deberéis dejarlo claro, para que no se le suministren otros alimentos.

Parto Natural en Casa

Parir en casaEsta opción sólo es válida para aquellas mujeres que hayan tenido un embarazo normal, sin complicaciones, y es preferible realizarlo con la asistencia de una partera o matrona.

Se trata de un parto más largo, sin ayudas farmacológicas ni quirúrgicas, pero más íntimo y libre, permitiendo un total control sobre todas las opciones de las que os hablábamos antes.

Es conveniente que el traslado a un centro hospitalario en caso de complicaciones sea fácil y rápido, y esté previsto con anterioridad.

Parto en el Agua

El parto en el aguaDebe realizarse en un Centro preparado al efecto, y normalmente estará supervisado por un ginecólogo o matrona.

La parturienta sólo deberá introducirse en el agua una vez se hayan cumplido las fases de dilatación y encaje.

Sus ventajas son un clima muy íntimo y relajado, los beneficios calmantes que produce el contacto con el agua, que actúa casi como la epidural, y el menor trauma del bebé al venir al mundo, ya que continúa en un medio líquido, como cuando se encontraba flotando en el líquido amniótico.

La desventaja principal es la posibilidad de contraer infecciones, y de que el recién nacido inhale agua. Además de que no todo el mundo se lo puede permitir, ya que supone un coste extra.

Césarea

Aunque algunos médicos la practican por conveniencia, lo habitual es que sólo se recurra a ella en caso de existir complicaciones durante el parto, o incluso programarla con anterioridad, si el bebé no se coloca correctamente.

Se trata de una intervención quirúrgica en toda regla que no entraña ningún riesgo para el bebé, pero si puede complicar y/o alargar la recuperación de la madre.

Un abrazo.

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